Las agresiones a la comunidad LGTB merecen responsabilidades

Las autoridades políticas y de seguridad deben responder  ante la situación.

El pasado Día del Orgullo LGTB en Murcia, varias personas fueron agredidas. Las agresiones fueron perpetradas por miembros del grupo neonazi Lo Nuestro, bajo circunstancias que nos deberían preocupar tanto como las propias agresiones.

En primer lugar, porque las autoridades ─al igual que nosotrxs y que mucha otra gente en la ciudad─ conocen de sobra la existencia de agrupaciones similares, y la naturaleza de estas. Ni siquiera es una novedad para la opinión pública de todo el país, dado que hace tan solo unos meses conocíamos por medios nacionales el expediente de Lucía, la “Intocable”, así como su contacto con los cuerpos de seguridad.

En segundo lugar, porque si esto es así, debemos entender también que la Delegación del Gobierno era plenamente conocedora de por qué la agrupación neonazi había solicitado permiso para una manifestación a la misma hora que la celebración del Orgullo y muy cerca de allí. Darles el permiso institucional para ello significaba reconocer la posibilidad de lo que, finalmente, ha sucedido. Por ello pedimos desde la comisión LGTB de FAE la dimisión del Delegado de Gobierno.

En tercer lugar, porque los cuerpos de seguridad, bajo una Delegación consciente de ello, no han reaccionado debidamente. Su responsabilidad final se puede resumir en que actuaron de forma incompetente: no vigilaron adecuadamente el desfile ─las agresiones son prueba de ello─, y dejaron sin presencia policial la manifestación del grupo neonazi; ni siquiera cuando se produjeron las agresiones detuvieron a uno solo de los agresores. Por el contrario, en el desfile del Orgullo sí pidieron documentación y multaron a varios asistentes.

Estas circunstancias, en definitiva, dejan a la comunidad LGTB desprotegida, y nos ponen a todxs en un lugar muy incómodo lo cual, como decimos, habla en contra de todas las autoridades competentes.

El conjunto de la comunidad murciana no puede permitirse esto, ni tampoco puede hacerlo la comunidad nacional. A tan solo unos días de la celebración del World Pride en Madrid, y siendo España uno de los países pioneros en los derechos de la comunidad LGTB, esta clase de eventos todavía tiñen de problemas a nuestra sociedad y, por desgracia, no de manera aislada, sino todo lo contrario.

Queremos expresar, por tanto, la necesidad de terminar con la LGTB-fobia que todavía nos silencia, dándonos esencialmente dos opciones: morirnos o dejarnos matar.  Necesidad que sólo puede resolverse bajo las responsabilidades políticas y de seguridad competentes pero en ningún caso bajo las responsabilidades incompetentes que hemos sufrido.

fae_logo_LGTB

Anuncios